En México la educación aún no es un factor de cambio social

En México la educación aún no es un factor de cambio social

México debe ser consistente en apostar por la educación de calidad, más allá del discurso político, “que sea una cuestión real de preocupación para los gobernantes y la sociedad civil, aseveró el Dr. Juan Martín López Calva, Decano de los Posgrados de Artes y Humanidades de la UPAEP.

Subrayó que la educación es la palanca de desarrollo de un país, por lo que es necesario ponerle mayor atención a este tema. Agregó que se pueden encontrar resultados de las mediciones internas en el ámbito educativo, que señalan que todavía en México la educación no está siendo un factor cambio, como es el caso de la movilidad social, en donde la gente dependiendo del extracto social será el nivel y calidad de educación que reciba.

El Dr. López Calva reiteró que los resultados arrojados de la prueba PISA, no sólo es el reflejo de lo que pasa en un salón de clases, sino que es el reflejo de todo un capital cultural que tiene que ver con toda la sociedad. Añadió que si los gobernantes no tienen una buena formación y calidad educativa en diferentes aspectos, entonces eso se va a reflejar en la calidad de servicios que ofrezcan a la sociedad, y en el caso de los medios de comunicación, dijo que si éstos no hacen buen uso del lenguaje, hace que las personas y niños vayan aprendiendo mal el lenguaje; por lo tanto, todos tienen la responsabilidad de fomentar y exigir una educación de calidad.

Abundó que los docentes jóvenes cuentan con otra formación cultural que permitirá modificar los modelos educativos tradicionales, ya que lo van regenerando y a la vez cambiando la manera de pensar de los estudiantes que forman parte de las nuevas generaciones.

En ese sentido, la Mtra. Mónica Monroy Kuhn, Directora Académica de la Maestría en Educación Matemática de la UPAEP, señaló que la educación no la podemos reducir a la escolarización, la educación es responsabilidad de todos, tanto de padres de familia, de profesionistas, de empresas, de medios de comunicación y de aquellas instituciones que se dedican a la promoción de la educación.

Ello en alusión a los datos que arrojó la prueba PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, por sus siglas en inglés) de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), sobre la educación en México y en donde los estudiantes de quince años salieron bajos en calificaciones relacionadas con matemáticas, ciencias y lectura.

La Mtra. Monroy Kuhn agregó que si bien a nivel gubernamental se están llevando a cabo cambios a través de la más reciente Reforma Educativa, que abarca diferentes áreas, como es la evaluación del desempeño docente para el ingreso y la permanencia, modificaciones de los planes de estudio y modificaciones a diferentes leyes, estas modificaciones por sí mismas no garantizarán que se logre una mejora en la educación del país.

Enfatizó que es necesario que todos los actores de la sociedad se involucren en la formación de las nuevas generaciones de estudiantes. En México, por ejemplo, es mínimo el porcentaje de empresas y sociedades no gubernamentales que buscan contribuir a la educación como es el caso de otras naciones del mundo, en donde destinan una gran cantidad de recursos para el desarrollo de la ciencia y crecimiento de la investigación desde edades muy tempranas.

Subrayó, de igual forma, que en México se necesita identificar y formar a mejores profesores. Para esto, se debe contar con programas de formación que realmente incidan en la práctica docente y que fortalezcan en los maestros aquellos conocimientos y habilidades necesarios para ofrecer a sus estudiantes verdaderas oportunidades de aprendizaje.

Refirió que los resultados que arrojó la prueba PISA no son novedad y que es algo que ya sabíamos desde que PISA comenzó a implementar los exámenes en el país en el año 2000. Desde ese entonces se aplican cada 3 años y los resultados que año con año se obtienen son muy similares y lo mismo se refleja en las pruebas estandarizadas que se implementan en México a nivel nacional, como es el caso de la prueba PLANEA o los EXCALE que las administra el INEE (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación).

Abundó que es importante tener precaución en la interpretación de los resultados de la prueba y sobre todo en los comparativos que se hacen entre los países con base en los rankings. Un examen estandarizado como es el caso de PISA, si bien nos da información relacionada con el rezago educativo que tiene México, no es una medida definitoria de todo el sistema educativo.

Con respecto a las comparaciones que se han hecho entre países latinoamericanos, comentó que es necesario considerar el contexto nacional de cada sistema educativo, puesto que las condiciones y las circunstancias del entorno influyen en el sistema, al mismo tiempo que el sistema educativo contribuye a esas circunstancias. Hizo referencia al libro ‘Miradas sobre la educación en Iberoamérica, avances en las metas 2021’, publicado por la Organización de Estados Iberoamericanos, en donde se menciona que para analizar la educación en un país, se deben considerar por lo pronto tres factores, que son: las características de la población, el nivel de desarrollo que alcanzan los países y en tercer lugar la situación educativa en general, explicó la académica de la UPAEP.

Comentó que con respecto a las características de la población, en ese libro se documentó que México y Brasil tenían en el año 2012 casi la mitad de la población de toda Iberoamérica. Tan solo Brasil tenía 198.7 millones de habitantes y México 120.8 millones. Países como Uruguay y Costa Rica tienen una población en ese año de menos de 5 millones de habitantes. Entonces se tiene que considerar que no es lo mismo atender la educación para menos de 5 millones de habitantes, que sería aproximadamente una población del tamaño de la ciudad de Puebla, a atender la educación de un país que tiene 120 millones de habitantes o una nación como Brasil que tiene casi 200 millones de habitantes y además con tanta diversidad cultural.

Otro factor que también se debe considerar es el grado de urbanización. La urbanización influye fuertemente en la calidad de la educación, puesto que permite que lleguen o se implementen programas educativos en diferentes regiones. Refiriéndose de nuevo al libro de la OEI, señaló que países como Argentina y Uruguay tienen más del 90% de la población urbana, cuando en México se tiene por ejemplo que el 78% de la población es urbana (datos del año 2012).

Factores de tipo educativo que deben considerarse en la interpretación de resultados y que influyen en la calidad educativa son por ejemplo, el número de estudiantes por profesor o el salario de los maestros. Los países de América Latina tienen en promedio más estudiantes por profesor que el resto de los países de la OCDE. Los profesores latinoamericanos ganan en promedio un 45% del salario de sus homólogos en la OCDE.

Concluyó que no es bueno dejarse impresionar por los rankings y hacer comparaciones directas entre los sistemas educativos. Señaló que para un buen análisis se deben considerar muchos factores del contexto de cada país, que nos permitirán matizar los resultados que está arrojando la prueba PISA.