Régimen de Díaz-Canel volvió a dejar sin luz a los cubanos

Durante el apagón general registrado este sábado en Cuba, residentes del barrio El Vedado, en La Habana, realizaron un cacerolazo en protesta contra el régimen del dictador Migue Díaz-Canel. Se trata del segundo corte nacional eléctrico en menos de una semana.

La Unión Eléctrica (UNE) señaló que el incidente se produjo tras la salida de la unidad 6 de la termoeléctrica 10 de Octubre, en Nuevitas, Camagüey, lo que generó un efecto en cascada en las demás máquinas conectadas al sistema.

El malestar social aumenta a medida que la crisis humanitaria empeora. Imágenes del sonido de cacerolas en medio de la oscuridad fueron difundidas por el activista Magdiel Jorge Castro en la noche del sábado.

El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó en primer lugar vía redes sociales del nuevo incidente: “Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional. Ya comienzan a implementarse los protocolos para el restablecimiento”.

Horas más tarde, la Unión Eléctrica (UNE) informó: “La causa de la desconexión Total del SEN, ocurrió tras la salida de la Unidad No. 6 de Nuevitas”. “A partir de ese instante, ocurre un efecto de cascada en las máquinas que estaban en línea”, comunicó vía Facebook.

Las autoridades indicaron que se implementa un protocolo para la recuperación gradual del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), activando microislas y microsistemas para suministrar energía a centros vitales, hospitales y acueductos.

El proceso de restauración es coordinado desde el Despacho Nacional de Carga junto a los despachos provinciales y la Unión Cuba Petróleo, aunque no se precisó cuándo se estabilizará el servicio.

La UNE había informado anteriormente que el apagón masivo ocurrió tras una desconexión total del SEN a las 18:38 del sábado.

Es la segunda desconexión general en una misma semana, en el marco de una crisis energética agravada por la antigüedad de las termoeléctricas, la falta de combustible, constantes averías y el bloqueo petrolero impuesto por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.

El sábado, 10 de las 16 unidades de generación termoeléctrica de Cuba no operaban por averías o trabajos de mantenimiento, pese a que esta fuente aporta el 40% del mix energético nacional.

Estas interrupciones no se relacionan con el bloqueo petrolero de Estados Unidos, ya que en su mayoría utilizan petróleo nacional, sino con el estado de obsolescencia de las infraestructuras, sometidas a décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.

El otro 40% del abastecimiento corresponde a la llamada generación distribuida, basada en motores de diésel y fueloil, que según el Gobierno permanece completamente parada desde enero por falta de combustible.

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