Heráldica y toponimia, disciplinas auxiliares de la historia

HERÁLDICA

La heráldica y la toponimia son ciencias auxiliares para las investigaciones de antropología, historia y arqueología, aseguró Estela Muñoz Espinosa, investigadora de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, durante la presentación del libro Iconografía Mexicana XI, coordinado por las investigadoras Beatriz Barba Ahuatzin y Alicia Blanco Padilla.
Presentado en la XXV Feria del Libro de Antropología e Historia (FLAH), que tiene lugar en el Museo Nacional de Antropología (MNA), el volumen está dedicado a la heráldica y la toponimia, y reúne los trabajos que fueron presentados en la XI Jornada Académica del Seminario Permanente de Iconografía.
«Ambas disciplinas aportan importantes datos para la construcción geográfica, demográfica, estadística, económica, etimológica y filológica de los pueblos antiguos o ciudades de un país», explicó Muñoz Espinosa.
Agregó que, en el tema de heráldica, la mayoría de los autores pertenecen a la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica y, en el caso de la toponimia, son investigadores de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La autora se refirió a algunos de los artículos incluidos en la obra, como La heráldica religiosa, del ya desaparecido investigador Gonzalo Obregón, donde se describen los escudos de las órdenes de los franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios, carmelitas, del Santo Nombre de Jesús y de la congregación del Oratorio de San Felipe Neri, y concluye con el escudo del Santo Oficio de la Inquisición, tribunal que tuvo una doble función: civil y eclesiástica.
La práctica de la heráldica en las órdenes religiosas se acostumbró desde el siglo XIV y XV, utilizando los emblemas relacionados con su fundador o su finalidad eclesiástica. Estos símbolos solían esculpirse en las fachadas de conventos, colegio e iglesias, pero también se grababan en objetos de culto religioso, como la plata y los libros de las bibliotecas conventuales.
Muñoz Espinosa también se refirió al estudio titulado Los heraldos y reyes de armas, escrito por el investigador independiente Fernando Muñoz Altea, que aporta al estudio del escudo heráldico o de armas, y servía para distinguir a los primeros guerreros medievales de los caballeros cubiertos con armaduras.
En la presentación participaron los especialistas Alejandro Alí Cruz Muñoz, de la Universidad Panamericana, y Fermín Alí Cruz Muñoz, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, quienes en el libro abordan los temas: Iconografía: la investidura de los caballeros de hierro en la heráldica y La heráldica en la arquitectura, respectivamente.
Alejandro Alí Cruz señaló que en Iconografía Mexicana XI, el doctor Alejandro Mayagoitia, de la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica, presenta un texto muy completo sobre genealogía, mientras que Arturo R. Lobato, autor de Blasones mexicanos (Artes de México, No. 126, 1970), explica el origen de la heráldica o «arte de explicar, describir o descifrar los escudos de armas», desde la antigüedad hasta los tiempos actuales.
Por su parte, Fermín Alí Cruz señaló que el libro muestra equilibrio en cuanto a los distintos temas abordados, con un enfoque transdisciplinario «que nos da distintas visiones del tema tratado, desde la historia, arquitectura, antropología y también la arqueología».
El artículo escrito por Salvador Cárdenas Gutiérrez, miembro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde aborda la emblemática —estudio de insignias y divisas contenidas en los blasones heráldicos, pero también un género literario—, contribuyendo al análisis de «un elemento fundamental en la época de medioevo que incluso tenía repercusiones en el ámbito legal».
Ciencia del blasón
La heráldica fue utilizada por los monarcas, la nobleza y algunos grupos, como las órdenes religiosas, para señalar e identificarse dentro de un espacio determinado, sin utilizar letras, sólo con colores y elementos figurativos; es decir, era un código de identificación, explica en la introducción al libro la doctora Barba Ahuatzin.
«La heráldica sólo tiene sentido en sociedades elitistas, a tal grado que algunos elementos visibles permitían saber si se trataba de hijos bastardos o legítimos, nobles de nacimiento, por compra de linaje o por matrimonio», abundó la investigadora emérita del INAH.
En el libro, la doctora Barba Ahuatzin analiza los escudos de los estados de la República Mexicana, explicando las razones geográficas y culturales de cada uno de los nombres de los 32 estados, para después proceder a leer la simbología presente en cada uno.
La obra incluye investigaciones de toponimia, también llamada onomástica geográfica, que «es una disciplina de la onomástica general que se refiere a la interpretación etimológica de los nombres propios de los lugares», explicó la coordinadora del Seminario Permanente de Iconografía.
Bajo esta óptica, se analizan los nombres de los pueblos que aparecen en el Lienzo de Tlapiltepec y en la Matrícula de Tributos, además la especialista América Malbrán Porto, del posgrado en Estudios Mesoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, estudia El topónimo de la cabecera municipal de Coetzala, Veracruz.
El libro Iconografía mexicana XI. Heráldica y toponimia ha sido editado por el INAH en la colección Interdisciplinaria, serie Enlace.

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