Papa León XIV denuncia la “violencia contra las mujeres que desemboca en feminicidios” en Barcelona

El papa León XIV inicia este martes la segunda etapa de su viaje apostólico a España con una jornada de marcado perfil pastoral en Barcelona: a las 12:25 está previsto que aterrice en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, y media hora después preside el rezo de la Hora Media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, donde el cardenal arzobispo Juan José Omella lo recibirá para una homilía y un momento de recogimiento en la cripta.
León XIV ha abogado por incluir la salud mental entre las prioridades de los sistemas de salud, al que ha definido como “este malestar invisible y generalizado, que afecta también a los jóvenes”. Lo ha hecho durante la vigilia en el Estadio Olímpico de Barcelona, al responder a Carmina, una profesora que sobrevivió a un intento de suicidio tras años de depresión en silencio. “¿Dónde podemos ver a Dios cuando la oscuridad es absoluta?”, le ha preguntado ella, muy emocionada.
Durante la vigilia, el papa ha lamentado “la idolatría del beneficio y del rendimiento, el afán de tener que producir siempre y ser vencedores” y el “culto a la propia imagen” como males que adormecen la conciencia en las sociedades actuales. Lo ha dicho al responder al joven Farid. Además, ha pedido a los jóvenes cultivar “espacios de silencio” y desarrollar “un pensamiento crítico” frente a un sistema que no pone a la persona en el centro.
El papa ha denunciado el “clima envenenado en las relaciones familiares” y “violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios” durante la vigilia en el Estadio Olímpico de Barcelona. Lo ha hecho al responder a Desiré, una joven de 20 años que de niña presenció cómo su padre intentó matar a su madre. “¿Cómo puedo perdonar a mi padre, que estuvo a punto de dejarme sin madre?”, le preguntó al pontífice.
En la homilía de cierre de la vigilia en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, el papa León XIV ha llamado a construir una sociedad que respete la dignidad de cada persona. Además, ha alternado el catalán y el español para hablar de “las noches” como momentos de transformación: “Son un lugar de bendición, un espacio para renacer”. Por último, ha pedido no juzgar “las noches de nuestra vida, ni las de la Iglesia, ni las de la sociedad”, y ha pedido que España sea “un espacio acogedor para todos, donde cada uno es respetado en su dignidad”.
El día culmina con una vigilia de oración multitudinaria en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc, ante unas 40.000 personas, a partir de las 20:00 horas, con actuaciones musicales, testimonios y un diálogo del pontífice con tres jóvenes.
La jornada del lunes, tercera de la visita, dejó en Madrid dos momentos sin precedentes: el discurso de León XIV ante el Congreso de los Diputados —primera vez que un papa se dirige al Parlamento español—, donde advirtió que “las armas pueden imponer un silencio temporal, pero no construir una paz genuina y duradera”, y un encuentro privado de aproximadamente una hora con seis supervivientes de abusos cometidos por miembros del clero católico en España, ante quienes el pontífice prometió hacer de la Iglesia un espacio más seguro. El lunes lo terminó con un baño de masas en el Santiago Bernabéu, donde puso fin a su jornada más exigente en nuestro país.