La cultura forma jóvenes comprometidos con su pueblo: Ulises Barragán

Atlixco Puebla. Los estudiantes deben asumir el arte como una herramienta de transformación social y no como una simple actividad recreativa, afirmó Ulises Uziel Barragán Nolasco, responsable del Ballet Nacional de Antorcha, durante la conferencia “La importancia de los Grupos Culturales en las escuelas”.
Ante jóvenes adheridos a la FNERRR, maestros y promotores culturales, Barragán Nolasco reconoció el esfuerzo de quienes impulsan el trabajo artístico en las escuelas, al considerar que la práctica de la pintura, la danza, la música y el teatro contribuye a formar hombres y mujeres con sensibilidad, disciplina y conciencia social.
Durante su intervención, explicó que el arte es una manifestación exclusivamente humana que permite expresar emociones, interpretar la realidad y materializar las ideas. Sin embargo, advirtió que, en la sociedad actual, las expresiones artísticas también se encuentran sujetas a los intereses del sistema económico dominante, que privilegia al entretenimiento comercial sobre el arte que educa, cuestiona y eleva el pensamiento.
Sostuvo que la cultura debe ponerse al servicio del pueblo, pues tiene la capacidad de desarrollar el pensamiento crítico, fortalecer la identidad colectiva y despertar la inconformidad frente a las injusticias sociales.
En ese sentido, afirmó que los grupos culturales escolares representan un espacio donde los jóvenes aprenden a trabajar en equipo, desarrollando su creatividad y descubren que el arte puede convertirse en un instrumento para comprender y transformar su realidad.
Asimismo, señaló que la práctica artística ayuda a combatir problemas cada vez más presentes en la juventud, como la ansiedad, el individualismo, la pérdida de identidad y la influencia de contenidos superficiales hundidos por las redes sociales y la industria del entretenimiento.
Barragán Nolasco exhortó a los estudiantes a sentirse orgullosos de su trabajo artístico a valorar el esfuerzo de sus maestros y a continuar preparándose para poner su talento al servicio de las causas más nobles del pueblo mexicano.
“La práctica del arte no sólo forma mejores artistas; forma mejores seres humanos. Un pueblo que cultiva la inteligencia, la sensibilidad y el pensamiento crítico tiene mayores posibilidades de construir una sociedad más justa y soberana”, concluyó.