UPAEP crea órtesis biónica para tortuga Darwin

-El dispositivo modular protege el caparazón de la tortuga Darwin tras un atropellamiento, informaron especialistas.
-Ingeniería Biónica y Medicina Veterinaria colaboraron en un proyecto desarrollado entre mayo y julio.
La UPAEP presentó el caso de “Darwin”, una tortuga sulcata de 15 años y 40 kilos que recibió un dispositivo biónico modular para proteger su caparazón durante el proceso de recuperación, tras un accidente que le provocó fracturas además de haberle destrozado parte del caparazón.
En rueda de prensa, Marian Denisse Velver Ríos, profesora investigadora de Ingeniería Biónica UPAEP, y el médico veterinario zootecnista José Miguel López Ramírez explicaron que el desarrollo se realizó en colaboración con estudiantes de Ingeniería Biónica y Medicina Veterinaria, como parte de un trabajo interdisciplinario orientado al manejo de heridas y a la rehabilitación del paciente.
El equipo precisó que lo colocado en el caparazón de Darwin no es una prótesis definitiva, sino un dispositivo temporal que permite retirar y colocar la cobertura para realizar curaciones y control del entorno de la lesión, mientras avanza la cicatrización del tejido y la recuperación del caparazón.
¿Qué ocurrió con Darwin?
López Ramírez detalló que Darwin llegó con una lesión severa: “Una camioneta desafortunadamente la atropelló”, lo que derivó en hemorragia, fracturas y exposición de estructuras internas. Señaló que el caparazón “prácticamente está formado de hueso” y es sensible, por lo que una fractura requiere atención especializada.
Como parte del abordaje clínico se emplearon estudios de imagen, incluida tomografía, para planear la reparación. “Esa tomografía la compartimos con el equipo de Biónica y esto nos permitió que ellos nos pudieran hacer una reconstrucción del caparazón en 3D”, explicó.
Un dispositivo modular para curaciones
Marian Velver aclaró que el objetivo principal es facilitar el tratamiento durante la etapa de recuperación. “Esta no es una prótesis final, este solo es un dispositivo modular que a los médicos les ayuda a poder quitar, hacer curaciones, tapar, quitar, hacer curaciones, tapar”, indicó.
Sobre los tiempos del desarrollo, señaló que el trabajo se aceleró por la condición de la tortuga: “Realmente fue un proyecto muy corto. Empezamos en mayo, junio, creo, y el dispositivo se puso a finales de julio”.
Materiales y retos por el tamaño
Emiliano Montes García, estudiante participante en el procedimiento, explicó que uno de los puntos clave fue seleccionar materiales compatibles y resistentes: se consideró fibra de carbono para sujeción y recubrimientos, y polipropileno por ser termoformable y permitir ajuste a la anatomía. También se enfrentaron retos por el tamaño del paciente: “La impresión 3D la tuvieron que hacer en diversas partes, porque no cabía en una impresora 3D”.
Los especialistas subrayaron que estos dispositivos no se producen “en masa” porque cada caso requiere ser hecho a la medida. “No son replicables como tal… son al final de cuentas dispositivos personalizables”, añadió Velver Ríos.
Lo que sigue: recuperación y posible prótesis final
El equipo estimó que el proceso de recuperación del caparazón puede tomar uno o dos años, dependiendo de la evolución clínica. Actualmente, Darwin se encuentra fuera del riesgo inicial y, de acuerdo con lo informado en la conferencia, ya habita con su tutor, mientras continúa el seguimiento.
La UPAEP señaló que este tipo de colaboración entre áreas busca fortalecer soluciones personalizadas para pacientes no convencionales y abrir paso a una fase posterior: una prótesis final cuando la herida lo permita.