Resolverán problemas de infraestructura en el CBTa 168

Zacapoaxtla, Puebla. En un acto ejemplar de unidad, conciencia y organización popular, los habitantes de la colonia Los Manzanos —de la mano con docentes, estudiantes y el Movimiento Antorchista— conformaron formalmente el Comité de Obra Comunitaria ante el delegado de Bienestar de la zona, el cual tendrá la responsabilidad de supervisar y ejecutar la rehabilitación integral del albergue estudiantil del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) No. 168, una demanda prioritaria que durante casi dos años ha enfrentado la indiferencia y la omisión de las autoridades municipales y estatales.

La conformación de este comité es fruto de la relación entre la comunidad escolar y los colonos, pues conocedores de las deplorables condiciones en que estudian y viven los jóvenes, que sufren la carencia de un sistema eficiente de agua potable, la falta de calentadores de agua, el desabasto de insumos para el comedor y una segunda planta que permanece inconclusa en obra negra, el esfuerzo de quienes la habitan por mantener limpio el inmueble sumada a la buena voluntad no desaparece las paredes desgastadas y sin revocar, los módulos sanitarios deteriorados ni las goteras en época de lluvias.

Entre las necesidades más urgentes destaca la rehabilitación integral de los dormitorios masculinos y la restauración de los sanitarios, lo que deja en claro que hasta los servicios más elementales para los estudiantes han sido ignorados por el Estado, obligando a las familias de esos jóvenes de escasos recursos a solventar el mantenimiento con sus propios medios. Esta omisión por parte del gobierno golpea directamente la economía familiar y profundizar las brechas de desigualdad en la región.

A pesar del abandono oficial, este albergue estudiantil ha representado un pilar fundamental para la Sierra Norte de Puebla, permitiendo a jóvenes de comunidades lejanas formarse en una institución reconocida a nivel nacional ya que de sus aulas no solo egresan técnicos capacitados en Informática y Agronomía, sino también jóvenes comprometidos con el arte y la cultura, talentos impulsados por el modelo educativo integral que promueve Antorcha Magisterial.

Ante un panorama en la que nuestro país quedo en el penúltimo lugar en las pruebas PISA 2026, tener una educación de calidad es imposible cuando se carece de la infraestructura más elemental para el desarrollo juvenil. Formar hombres y mujeres capaces de comprender la ciencia y transformar la sociedad exige bibliotecas equipadas, conectividad a internet, aulas dignas, espacios culturales y deportivos, así como docentes bien remunerados y plenamente capacitados.

Frente a la política educativa del gobierno —que se limita a la entrega de apoyos económicos individuales que no resuelven los problemas de fondo y solo maquillan el rezago educativo—, la juventud organizada comprende que la verdadera educación no se regala: se defiende. Sin embargo, cuando los estudiantes salen a las calles a exigir pacíficamente lo que por derecho les corresponde, la respuesta del Estado suele ser la represión policial y la criminalización de la protesta.

En México, los jóvenes los mueve la imperiosa necesidad de superarse, de abrirse paso hacia un futuro mejor y de sacar adelante a sus familias por lo que la lucha social se convierte en una vía para una vida digna cuando las condiciones estructurales niegan el desarrollo social. Por ello, las escuelas antorchistas trabajan incansablemente para formar líderes críticos, conscientes de su realidad y dispuestos a transformar el entorno de pobreza en el que está sumida la mayoría de la población.

El sistema vigente le teme a la juventud pensante y organizada; por eso desmantela la formación política y fomenta la apatía. Sin embargo, este triunfo organizativo en Zacapoaxtla demuestra que el pueblo no está dispuesto a someterse al olvido. La conformación del Comité de Obra Comunitaria trasciende la resolución de una carencia material: es un golpe directo a la ignorancia, la desigualdad y el abandono estatal. Es la prueba contundente de que cuando el pueblo se une, se organiza y se orienta con el conocimiento, la construcción de un destino más justo no solo es posible, sino inevitable.

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