* El dirigente antorchista llamó a formar una educación “científica, crítica y popular” y a organizar al pueblo para enfrentar la arbitrariedad imperialista, durante el 50 aniversario de la Secundaria Técnica No. 16 de Tecomatlán
Tecomatlán, Puebla. Al advertir que “vuelve otra vez la razón a estar bajo las botas de los militares, en la punta de las bayonetas de los asesinos” y que Estados Unidos actúa “como un matón de barrio, como un borracho en la calle”, Aquiles Córdova Morán, dirigente nacional del Movimiento Antorchista, llamó a los pueblos a educarse críticamente y organizarse para frenar el avance del imperialista, durante la celebración del 50 aniversario de la Secundaria Técnica No. 16 de Tecomatlán.
“¿Por qué nos tienen con la bota en el cuello? ¿Por qué nos jalan como las vacas que les ponen un arillo en la nariz y ahí las llevan? Porque el pueblo no está educado y no está organizado”, afirmó ante estudiantes, maestros, exalumnos y autoridades municipales. Subrayó que “la fuerza del pueblo es un número”: en México hay alrededor de 100 millones de pobres frente a una minoría de ricos que “en el mejor de los casos, serán unos 50, si quieren 100, si quieren mil”, pero que no pueden detener a un pueblo consciente y organizado.
El dirigente antorchista recordó la historia educativa de Tecomatlán, desde la primaria Miguel Hidalgo —escuela centenaria que se completó como primaria con derecho a extender certificados gracias a la gestión de Luis Córdova Reyes— hasta la fundación de la Secundaria Técnica No. 16, de la que han egresado profesionistas que hoy realizan doctorados y postdoctorados en Europa y Estados Unidos.
Subrayó que las escuelas de Tecomatlán llevan “el sello de Antorcha” y deben funcionar “como relojitos”: con maestros que acudan a tiempo, impartan bien su clase y se aseguren de que los alumnos aprendan. “El papel del maestro no es sólo agotar el programa, aunque lo debe hacer, pero su verdadero compromiso es asegurarse de que sus alumnos han aprendido lo que les enseñó”, afirmó y advirtió que “no vale la pena acumular títulos si lleva uno la cabeza vacía de conocimientos”.
Los resultados de México en evaluaciones internacionales reflejan el tamaño del reto. De acuerdo con la prueba PISA 2025 de la OCDE, México obtuvo 388 puntos en matemáticas —frente a un promedio de 463 en la OCDE—, 408 en lectura (promedio de 461) y 414 en ciencias (promedio de 482). En matemáticas, sólo el 30 % de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel básico de competencia (Nivel 2), frente al 65 % de la OCDE; en lectura, alrededor del 50 % lo consiguió, frente al 69 % del promedio; y en ciencias, también cerca del 50 %, frente al 74 %. Además, el 41.8 % de los alumnos quedó por debajo de ese umbral en las tres áreas simultáneamente, más del doble del 19.7 % promedio de la OCDE. En el extremo superior, apenas el 0.5 % de los estudiantes mexicanos alcanzó los niveles 5 o 6 en al menos una de las áreas evaluadas, frente al 11.9 % de la OCDE.
Córdova Morán llamó a los jóvenes a rechazar las drogas —“las drogas matan las células cerebrales… el que se perpetúa en la droga termina siendo un tonto, un idiota”— y a prevenir embarazos prematuros que interrumpan su formación: “cualquier jovencita que a los 17, a los 18 años ya concibió, ya está embarazada, ha echado a perder su vida.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México se registran anualmente más de 100 mil nacimientos de madres menores de 20 años, lo que coloca al país entre los de mayor tasa de fecundidad adolescente de América Latina, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
El dirigente explicó que el pensamiento crítico es “prácticamente igual al pensamiento científico”: implica analizar —descomponer un objeto para conocer sus partes y luego reconstruirlo— y sintetizar. “El pensamiento crítico es arma de progreso y es arma de defensa contra los asesinos de la tierra que hoy por hoy están desatador”, afirmó.
Citó a Lenin para definir que pueblo “es el que vive de su trabajo, no el que vive del trabajo ajeno” y subrayó que el pueblo “piensa en mejorar la suerte de todos sus hermanos”, es solidario y desinteresado. “Queremos un pueblo que tenga educación de primera, que tenga medicina de primera, que todo mexicano tenga aula y hogar… eso queremos y eso solo lo puede conseguir el pueblo en pie de lucha”, dijo.
En el plano internacional, Córdova Morán denunció la situación en Gaza y señaló que detrás de esos ataques están los intereses económicos: “en este mundo lo que importa es el dinero… quieren sacar de Gaza, convirtiéndolo en una especie de paraíso para el turismo… frente al territorio de gas en el Mediterráneo hay petróleo y hay gas que también da dinero y que también lo quieren en EE. UU.”.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, desde el 7 de octubre de 2023 hasta enero de 2026, más de 46 mil palestinos han muerto y más de 110 mil han resultado heridos por la ofensiva militar israelí, apoyada por Estados Unidos. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) estima que el 90% de la población de Gaza ha sido desplazada en algún momento del conflicto.
Mencionó también el caso de Irán y el de Rusia, a la que acusan de “haber invadido Ucrania”. Al respecto, sostuvo que “Rusia se está defendiendo, no de Ucrania, sino de los que están detrás de Ucrania, que son los poderosos de Europa y Estados Unidos». Explicó que «no es la guerra de Rusia contra Ucrania, es la guerra de Rusia en Ucrania contra la OTAN», organización que —dijo— manipula a Ucrania para atacar a Rusia y pretende instalar misiles en la frontera ucraniana, «a unos cuantos kilómetros de Moscú».
De acuerdo con el Instituto Kiel para la Economía Mundial, Estados Unidos ha comprometido alrededor de 123.3 mil millones de dólares en ayuda militar, financiera y humanitaria a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en 2022, lo que lo convierte en el principal proveedor de armamento para Kiev.
Respecto a México, advirtió que «los gringos quieren el petróleo de México, quieren las riquezas minerales de México, quieren la posición estratégica de México» y que, con el pretexto de combatir a los narcos, podrían intervenir militarmente: «si nos dejamos, van a cruzar la frontera, con el pretexto de que van a venir por los narcos». Recordó que el negocio de la droga mueve «600 mil millones de dólares anuales [que] se lavan en los bancos norteamericanos procedentes de la droga», por lo que «no vienen a acabar con los narcos, vienen a acabar con los mexicanos».
El dirigente antorchista dedicó un apartado especial a Cuba, «la pequeña isla heroica, nuestra hermana de muchos siglos, la más cercana de nuestros hermanos latinoamericanos, que está siendo amenazada con una masacre igual o peor que la de Gaza». Sostuvo que Estados Unidos no se ha atrevido a invadirla «porque saben que en Cuba no van a pasar las cosas como en Venezuela. Allí no se van a robar a Díaz-Canel como se robaron a Maduro sin que nadie dijera nada. En Cuba no, porque el pueblo cubano tiene detrás una revolución encabezada por Fidel… y la defienden y saben lo que valen».
El bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace más de seis décadas sigue cobrando un costo medible. De acuerdo con el informe oficial presentado por el gobierno cubano ante la ONU, entre marzo de 2025 y febrero de 2026 los daños ascendieron a 8 mil 083.3 millones de dólares, una cifra récord que representa un incremento cercano al 7 % respecto al período anterior; los perjuicios acumulados superan los 178 mil 700 millones de dólares.
Córdova Morán insistió en que la única fuerza capaz de contener la arbitrariedad imperialista es la del pueblo organizado y educado. «Tenemos un deber cercano, más que Irán, más que Gaza, más que Rusia, tenemos un deber cercano, Cuba», afirmó, y llamó a los estudiantes a «llevarle al pueblo la luz del pensamiento crítico y la necesidad de organizarse».
«Queremos un país solidario, hermano de sus hermanos, un país rico, muy rico, pero con una riqueza para todos, no para unos cuantos ladrones», concluyó el dirigente Antorchista.