Con la comunicación comunitaria como un eje inseparable de la construcción de paz y la soberanía popular, arranca el festival de radio y cine comunitario el lugar que habitamos

- Con el respaldo del Profest de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el encuentro visibiliza la lucha por la tierra, la equidad y las voces de infancias y pueblos originarios, así como el intercambio cultural internacional
- Tiene actividades hasta el 15 de noviembre de 2026 en diversas sedes de Chiapas, Guerrero y Oaxaca
Con el propósito de fortalecer la memoria colectiva, la defensa de los derechos de los pueblos y la libertad de expresión, se realiza una nueva emisión del Festival de Radio y Cine Comunitario El lugar que habitamos. Organizado por el colectivo Ojo de Agua Comunicación, reúne 37 obras cinematográficas en pantalla, acompañadas de seis producciones diseñadas para su transmisión radiofónica y círculos de escucha participativos.
Las actividades se realizan del 5 al 15 de noviembre de 2026 en diversas sedes de la ciudad de Oaxaca y extienden su cobertura (del 6 al 8 de noviembre) a comunidades de Palenque, Chiapas, y cercanas a Teocelo, Veracruz, con lo que reafirma su carácter itinerante.
En la presente emisión, cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Programa de Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos (Profest) y se inscribe dentro del Circuito Nacional de Festivales por la Paz y la estrategia Territorios de Paz.
Historia de trabajo
El festival surgió luego de tres décadas de labor en comunidades de Chiapas, Guerrero y Oaxaca; al respecto, Luis Yeslhin Alonso Salvador, parte del equipo organizador, comenta en entrevista: “Los involucrados se dieron a la tarea de capacitar gente y luego vieron que ya no era necesaria esa acción, sino que por la accesibilidad que ya tenían a diferentes herramientas, era necesario que se pudiese revisar y exhibir todo este material que ya se estaba produciendo en las comunidades”.
En 2015 empezaron como muestras anuales y en 2021, se organizó como un festival, al lanzar una invitación internacional y revisión de proyectos con un equipo de selección. “Para nosotros es necesario que haya un comité selector y una convocatoria, pero una parte importante de nuestro festival es que siempre quería mantener en el centro del protagonismo las mismas temáticas de las obras, más allá de quién las realizó. Así que nos dimos cuenta de que ya era un festival internacional justo hermanado por esas temáticas”, destaca Alonso Salvador.
La vertiente radiofónica mantiene su presencia viva mediante círculos de escucha participativos y dinámicas pedagógicas adaptadas a grupos locales, para impulsar la preservación del paisaje sonoro comunitario.
En cuanto a las categorías del festival, las de mayor demanda son Tierra y Territorio y Género y Diversidades, en las que convergen desde la denuncia social hasta el cuestionamiento filosófico de la identidad. La vertiente radiofónica mantiene un peso simbólico fundamental dentro de la propuesta organizativa: “La apuesta política de Ojo de Agua Comunicación siempre ha sido sostener estos medios que son más representativos para las comunidades. Entonces es cuando la radio toma mucha fuerza”.
Aunque el proyecto nació como una ventana para la producción en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, la convocatoria permite la llegada de material audiovisual y sonoro de países como Argentina, Canadá, Chile, Ecuador, España y Perú.
Gracias a su carácter itinerante, la programación de El lugar que habitamos se replica de forma autónoma en distintos puntos de América Latina, con lo que se confirma a la comunicación comunitaria como un eje inseparable de la construcción de paz y la soberanía popular.