Antorcha cultiva en Olomatlán a la generación del futuro

Olomatlán, Puebla. Para disputarle la juventud al ocio, el Movimiento Antorchista arrancó una serie de talleres de verano en esta comunidad del Olomatlán. La propuesta busca que niños y adolescentes aprovechen el receso escolar mediante actividades formativas, manteniéndose alejados de la enajenación digital y el abandono social que imperan en las zonas rurales.
Rogelio Hernández, dirigente de la organización en la localidad, enfatizó la meta política del proyecto durante la apertura de las jornadas: “No venimos a entretener niños para que pasen el rato; los convocamos para educarlos, para cultivar en ellos el sentido de clase y la disciplina, porque de este pueblo tiene que salir la juventud consciente que tome las riendas de la patria en los años por venir”.
La iniciativa responde frente a un modelo que abandona a los hijos de los campesinos y los empuja a la apatía a nivel nacional. “El antorchismo sostiene que el arte, el estudio y el deporte son herramientas de transformación popular que deben sembrarse desde la infancia”, comentó Rogelio Hernández.
Con esta labor cotidiana, el Movimiento Antorchista reafirma su presencia en la región, apostándole a la organización como el único camino real para superar la pobreza. En Olomatlán, el verano dejó de ser un tiempo muerto para convertirse en un terreno de siembra política donde la juventud empiece a moldear el destino de su propia comunidad.