El 3 de Noviembre inicia prohibición de celulares y tabletas en primarias y secundarias

La SEP ha anunciado la prohibición del uso de celulares y tabletas en primarias y secundarias de México la cual entrará en vigor a partir de próximo 3 de noviembre.
Tanto en escuelas públicas como privadas deberán limitar el uso de pantallas durante las clases y el recreo, tal como anunció Mario Delgado Carrillo, titular de la Secretaría de Educación Pública.
La regulación cuenta con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, gobernadores y gobernadoras. La SEP sostiene que 81% de docentes apoyó la prohibición en una encuesta aplicada el 24 y 25 de agosto de 2026.
De acuerdo con los lineamientos, los estudiantes podrán llevar los dispositivos guardados en la mochila y utilizarlos únicamente en una emergencia o por un asunto particular.
El acuerdo no permite su uso durante las actividades escolares ni el recreo, con el objetivo de recuperar la creatividad y evitar el uso indiscriminado de las pantallas. La disposición será obligatoria y la SEP realizará verificaciones para supervisar su cumplimiento.
A pesar de que la medida se encuentra a días de entrar en vigor la nueva disposición de la SEP no fija todavía una sanción federal específica para el alumno que saque o use el celular en clase.
El acuerdo nacional restringe el uso de celulares y otros dispositivos con pantalla en primarias y secundarias durante toda la jornada: clases y recreo.
Los estudiantes pueden llevar el aparato, pero debe permanecer guardado en la mochila. Las excepciones previstas son emergencias o necesidades particulares de cada alumno.
Las consecuencias por incumplir la regla deberán definirse en los reglamentos de cada estado y plantel. Por ahora, la SEP no anuncia multas, castigos penales ni una sanción automática. Cada escuela podría establecer mecanismos internos, como el resguardo temporal del celular, siempre que queden asentados en sus reglas de convivencia.
En bachillerato no habrá una prohibición nacional uniforme: cada institución deberá definir sus propios criterios para el uso responsable y pedagógico de los dispositivos.
Durante octubre se llevarán a cabo asambleas informativas para explicar la aplicación de la medida a docentes, madres y padres de familia y estudiantes. El acuerdo será publicado en el Diario Oficial de la Federación, de acuerdo con lo anunciado por la presidenta.
La prohibición está dirigida a estudiantes. Delgado afirma que la SEP pidió al personal docente educar con el ejemplo y evitar el uso de celulares y pantallas durante la jornada escolar.
El principal impacto negativo del uso de celulares en las escuelas es la distracción durante las clases.
Las notificaciones, redes sociales, juegos y mensajes compiten con la atención que el estudiante necesita para seguir una explicación, tomar apuntes y resolver tareas.
Los efectos que más se han documentado en algunos estudios realizados con estudiantes son los siguientes:
+Menor concentración y memoria de trabajo: alternar entre la clase y el celular fragmenta la atención. Esto puede dificultar la comprensión de contenidos y la retención de información.
+Peor desempeño académico: el problema aparece sobre todo cuando el uso es frecuente, compulsivo o ajeno a fines escolares. Una revisión y metaanálisis de 63 estudios, con 124,166 estudiantes de 28 países, detectó una asociación negativa pequeña pero estadísticamente significativa entre factores como la adicción al celular y el rendimiento académico.
+Alteraciones del sueño: el uso nocturno del celular puede reducir la calidad y duración del sueño. Al día siguiente, esto se traduce en cansancio, menor alerta y dificultades para aprender.
+Riesgos para el bienestar emocional: el uso excesivo o problemático se asocia con estrés, ansiedad, comparación social y conflictos entre pares. No significa que el celular por sí mismo cause esos problemas en todos los alumnos.
+Ciberacoso y difusión de contenido sin consentimiento: los celulares pueden facilitar agresiones, grabaciones y circulación de imágenes o mensajes dentro y fuera del plantel.
La evidencia aconseja evitar afirmaciones absolutas. No todo uso de celular es perjudicial: puede servir para consultar fuentes, responder actividades o usar herramientas educativas. El riesgo aumenta cuando desplaza la atención de la clase, el descanso, la convivencia o las responsabilidades escolares.
Además, una revisión de 2024 sobre prohibiciones de celulares en escuelas concluye que hay indicios de mejoras académicas en algunos contextos, en especial entre estudiantes con mayores rezagos.