El proyecto «Saberes Vivos» rescata la medicina y la partería tradicional en San Luis Potosí

- La iniciativa, que cuenta con el respaldo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de PACMyC, acerca a mujeres de diversas generaciones al uso de plantas y el cuidado de la salud
- Las actividades se realizan en la capital potosina y municipios conurbados
Con más de tres décadas dedicadas a la medicina tradicional, la partera María Patricia Rivera Becerra encabeza el proyecto «Saberes vivos: huertos medicinales y espacios para la transmisión de saberes de la partería y medicina tradicional en la ciudad de SLP y municipios conurbados», que rescata conocimientos ancestrales.
«La idea es que vuelva a haber una curandera en cada casa para cambiar las cosas de raíz. No enseñamos las plantas desde un recetario frío, sino desde el contacto directo: sembrarlas, verlas crecer, sentirlas y entender su utilidad en la vida diaria para evitar la dependencia de fármacos que a la larga dañan el organismo», afirma en entrevista Rivera Becerra.
Con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), el proyecto acerca a las participantes a la naturaleza, ya que reciben plantas para cuidarlas en sus hogares, así como experimentar con su uso y beneficios en la alimentación, el aseo y el alivio de males cotidianos.
La dinámica se complementa con círculos de la palabra y talleres en los que se enseña la elaboración artesanal de tinturas y cremas medicinales, y se recuperan técnicas tradicionales como las sobadas de empacho y mollera, el acomodo de bebé con rebozo y el uso del temazcal tradicional como un espacio de depuración y fortaleza espiritual tanto para la salud general como para la preparación del parto.
Participan mujeres desde los cuatro o cinco años, hasta adultas; a las más pequeñas se les enfoca en el respeto y la sensibilidad hacia la vida, se les enseña a sobar, sentir el vientre materno y comprender el desarrollo del bebé; a las mayores se les brinda herramientas para reconocer y cuidar sus cuerpos.
Las sesiones formativas se realizan en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez y la capital potosina.
María Patricia Rivera Becerra explica que el conocimiento que se transmite será plasmado también en un cuadernillo y folleto impreso, que servirá como una guía para que cada asistente replique los saberes en sus comunidades.
Hacia un semillero de aprendices de partera
A largo plazo, Rivera Becerra considera conformar una red de «parteras aprendices» que rescate el parto humanizado en casa y disminuya la violencia obstétrica o las negligencias hospitalarias, por lo que invita a mujeres e instituciones interesadas en acudir para dar continuidad a la iniciativa y preservar el patrimonio biocultural de la entidad.
«La partera no solo ayuda a parir; ayuda a vivir. Cuando el conocimiento se comparte, no muere, sigue dando frutos. Hablo por todas las parteras que no tienen la manera de alzar la voz para decir: ‘Aquí estoy, te enseño mi sabiduría para que no se pierda’”, destaca María Patricia Rivera Becerra.