Festival “Culturas Afro en Los Pinos: sabores y saberes” celebra la riqueza afromexicana

? La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Conapred presentan un vasto programa los días 15 y 16 de agosto de 2026, de 10 a 17 h, en el Complejo Cultural Los Pinos
? El programa incluye la participación de músicos y danzantes provenientes de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca y la comunidad de Yanga, Veracruz
? Documentales, una oferta de cultura alimentaria y la exposición “Julia López: Pinceladas de luz y fantasía” completan las actividades
El Gobierno del México, a través de la Secretaría de Cultura y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), presenta el Festival “Culturas Afro en Los Pinos: Sabores y Saberes”, que celebra la riqueza de las poblaciones afromexicanas con una oferta que incluye danzas, música, exposición, talleres, documentales, productos locales y cultura alimentaria de comunidades afrodescendientes los días 15 y 16 de agosto de 2026, de 10 a 17 h, en el Complejo Cultural Los Pinos.
Al respecto, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que “reconocer a las poblaciones afromexicanas no es solo celebrar su riqueza cultural, es visibilizar que su historia, sus saberes y sus luchas han sido fundamentales en la construcción de México. Con este festival abrimos un espacio para que sus voces ocupen el lugar que les corresponde en la vida pública y cultural del país, porque reconocernos como una nación plural implica valorar por igual todas las historias que dan forma a nuestra identidad”.
En el marco del Día Internacional de las Personas Afrodescendientes (el 31 de agosto) se invita a reflexionar y reconocer su historia, memoria y riqueza cultural, así como reivindicar la lucha contra el racismo y la discriminación.
Las Cocinas de Humo reciben propuestas de la Costa Chica de Guerrero, de los municipios de Cuautepec, San Marcos, San Nicolás y Cuajinicuilapa, que incluyen tamales y ceviche de tichinda, enchirmolado de marrano, chilate, agua de guayaba, queso de prensa y morisqueta.
Las actividades artísticas del sábado inician con la puesta en escena de una boda costeña tradicional del municipio guerrerense de Cuautepec, en la que la música de la región de la Costa Chica rinde homenaje a su gente, al mar y a su tierra, convirtiendo sus ritmos en un punto clave de identidad y celebración.
Continúa con la presentación de “Religiones de raíz africana”, material de divulgación editado por Conapred que forma parte de la colección Diversidad Cultural y Religiosa, diseñado para visibilizar cosmovisiones y combatir la discriminación.
Las expresiones dancísticas y musicales llegan con sones de artesa de San Nicolás, Guerrero, que combinan el ritmo, la poesía y el movimiento sobre una plataforma tallada en madera que evocan la vida cotidiana y las raíces africanas de las comunidades que le dieron forma. El Baile de artesa se mantiene como parte de las tradiciones de los pueblos negros y se toca con instrumentos como la armónica, flauta de carrizo, bandeja, güiro, jarana mixteca, bajo de espiga y violín.
Asimismo, se presenta Obini Batá, considerada la primera agrupación de mujeres en Cuba dedicada a la interpretación profesional de los tambores batá, instrumento de origen yoruba cuya ejecución, durante siglos, solo era por hombres. Integrado por destacadas percusionistas cubanas, dirigidas por Eva Despaigne, el ensamble ofrece música, canto, danza y ritmos afrocubanos para celebrar el legado cultural de sus raíces africanas desde una perspectiva femenina contemporánea.
Como parte de una curaduría facilitada del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), en colaboración con Ambulante Más Allá, en la Cabaña 2, se proyectan los documentales Romina e Iván, de Balam Toscano; Tita, tejedora de voces, de Mónica Morales; Weck: la palabra es mi voz, de Aldo Arellanes; Nyanga, de Medhin Tewolde Serrano; Afro Mexpats, de Ebony Bailey y Caricia, de David Montes Bernal.
De manera paralela, en la planta baja de la Casa Miguel Alemán se inaugura la exposición “Julia López: Pinceladas de luz y fantasía”, que hace un recorrido de la artista dentro de la plástica mexicana, articulando un universo visual en el que la naturaleza rural, la fauna, la flora selvática, escenas de ríos, cascadas y atmósferas luminosas, construyen escenas de libertad corporal, celebraciones cotidianas y una imaginación profundamente arraigada en la Costa Chica de Guerrero.
El domingo, se presenta Las preguntas viajan en autobús. Un cuento sobre la afrodescendencia en México, de Cristina Verónica Masferrer León, coedición entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Conapred que aborda la historia de los pueblos afromexicanos de manera lúdica para generar narrativas antirracistas que visibilicen diversas referencias de este sector poblacional encontradas en la sociedad mexicana.
La programación escénica continúa con la Danza de los Diablos Rojos de El Cacalote, originaria de Villa de Tututepec, Oaxaca, la cual se caracteriza por sus máscaras de cuero, crines e indumentaria carmín, cuyos integrantes son herederos de la resistencia cimarrona danzando al ritmo de la quijada, la armónica y los sones tradicionales.
También se presenta el libro Afrodescendientes en México: una historia de silencio y discriminación, de María Elisa Velázquez Gutiérrez y Gabriela Iturralde, que aborda la deuda histórica del país con la contribución de la población afrodescendiente a la vida social, política, económica y cultural.
La Plaza Jacarandas recibe a representantes de la Danza de los Diablos de Cuajinicuilapa, expresión de la riqueza cultural y la identidad de la comunidad afrodescendiente de la Costa Chica guerrerense, que consta de un grupo de danzantes acompañado de músicos que tocan la charrasca (una quijada de burro o caballo usado a manera de güiro), el bote (un instrumento que posee un parche de cuero y que emula el rugido de un tigre), el violín y la armónica.
Después, el público podrá escuchar al Ensamble de percusión afroveracruzana de Yanga, Veracruz, dedicado a la difusión y preservación de las tradiciones musicales y la herencia afrodescendiente de la región.
Yanga es considerado históricamente el primer pueblo negro libre de la América colonial. Conocida anteriormente como San Lorenzo de Los Negros, la comunidad fue fundada por esclavos cimarrones de las haciendas e ingenios azucareros de la región, que rondaban los caminos entre Veracruz y Orizaba a inicios del siglo XVII.
En Cabaña 2, las actividades lúdicas y familiares incluyen los talleres “Serpientes y escaleras”, que busca promover el respeto a la igualdad y no discriminación para desmantelar prácticas discriminatoras, y “Memorama de la diversidad”, cuyo objetivo es encontrar la mayor cantidad de pares de cartas iguales mediante la concentración y la memoria visual.
Asimismo, habrá venta de obra gráfica con temática de pueblos afromexicanos con la participación de los artistas plásticos afromexicanos Ramiro Víctor Paz Jímenez (Cuajinicuilapa, Guerrero), Alexis Garduño Munguía (Acapulco/ Guerrero), Alberta Primitiva Hernández Nicólas (Oaxaca, Oaxaca), Ingrid Sáenz Sánchez (Puerto Escondido, Oaxaca) Santa Obdulia Hernández Nicólas (Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca) y Any Kimberly Hernández Baltazar (Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca).
Población afromexicana
Más de 3.1 millones de personas en México se reconocen como afromexicanas o afrodescendientes, lo cual representa alrededor de 2.4 por ciento de la población nacional, albergando una de las mayores poblaciones afrodescendientes en América Latina, junto con Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Haití y Venezuela.
En los últimos años se han dado pasos muy importantes en la garantía de sus derechos, con el reconocimiento constitucional en 2019 de la población afromexicana, y la reciente reforma al Artículo 2° constitucional, que reconoce expresamente a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, poniendo énfasis en las mujeres.
Los núcleos principales de población afromexicana se encuentran en la Costa Chica, especialmente en los municipios de Cuajinicuilapa, Guerrero y Ometepec, así como en el distrito oaxaqueño de Jamiltepec, aunque también hay poblaciones importantes en los estados de Chiapas, Coahuila, Michoacán y Veracruz.
Actualmente, son cada vez más palpables los vínculos históricos, sociales y culturales entre afrodescendientes e indígenas y, por ello, es fundamental difundir expresiones que evidencian la riqueza, el dinamismo, las fortalezas y las virtudes de la diversidad y el diálogo intercultural.