FIFA no moverá su calendario y si Irán no llega sería expulsado del organismo

*Infantino se alinea con EU al rechazar petición iraní de mover sus juegos a México
La tensión diplomática que amenaza con alterar el orden de la próxima Copa del Mundo 2026 ha recibido finalmente una respuesta desde los escritorios de Zúrich. Luego de que la Federación de Futbol de Irán, encabezada por Mehdi Taj, declarara públicamente su negativa a viajar a Estados Unidos por falta de garantías de seguridad, la FIFA ha emitido un comunicado oficial para fijar su postura sobre esta controvertida solicitud.
A través de sus canales de medios, un portavoz del máximo organismo rector del futbol mundial abordó la posibilidad de que los encuentros de la selección persa se trasladen a territorio mexicano, tal como lo solicitó el gobierno iraní a través de su embajada. La respuesta, aunque diplomática, arroja luz sobre el futuro inmediato del calendario mundialista.
A pesar de los reclamos de Irán, que citó declaraciones de Donald Trump como un factor de riesgo para su delegación, la FIFA parece no estar dispuesta a realizar modificaciones de último minuto en la logística del torneo tripartito. El organismo fue tajante al señalar que se apegarán a lo establecido previamente.
«La FIFA mantiene contacto regular con todas las asociaciones miembro participantes, incluida la IR de Irán, para discutir la planificación del Mundial de la FIFA 2026. La FIFA espera con interés que todos los equipos participantes compitan según el calendario de partidos anunciado el 6 de diciembre de 2025», señaló el portavoz oficial.
Con este mensaje, la FIFA reafirma que, por el momento, no existe la intención de mover los juegos de Irán a sedes mexicanas como el Estadio Azteca o el Estadio Akron, manteniendo el plan original de que las 48 selecciones cumplan con sus sedes asignadas en las 16 ciudades anfitrionas.
Si bien la FIFA ha ratificado el calendario, el comunicado también subraya que existe un «contacto regular» con la asociación iraní. Esto sugiere que, tras bambalinas, Gianni Infantino y su equipo de trabajo están buscando soluciones que garanticen la seguridad de todos los participantes sin tener que desmantelar la estructura logística del Mundial.
El reto para la FIFA no es menor. Por un lado, debe garantizar la soberanía de los países organizadores y el cumplimiento de los contratos comerciales; por el otro, debe asegurar que el deporte no se vea manchado por incidentes de seguridad que pongan en peligro a los atletas. La mención del contacto constante indica que las negociaciones con Irán continuarán para evitar un posible boicot que afectaría la imagen de la competición.
La ratificación del calendario por parte de la FIFA coloca la pelota nuevamente en el campo de la federación persa. Si Irán decide mantener su postura de no pisar suelo estadounidense, el torneo podría enfrentar un escenario de sanciones o retiros sin precedentes en la era moderna.