La rinoplastia ultrasónica gana terreno en México, explica el Dr. José Cortés

La evolución tecnológica está redefiniendo algunos procedimientos estéticos, especialmente en cirugía facial. En este contexto, el Dr. José Cortés señala que la rinoplastia ultrasónica está ganando relevancia entre pacientes que buscan resultados naturales y procesos de recuperación más controlados
Uno de los principales factores que históricamente ha influido en la decisión de someterse a una cirugía estética ha sido el postoperatorio: inflamación, molestias y el temor a cambios demasiado evidentes. Sin embargo, el desarrollo de nuevas herramientas quirúrgicas está modificando estas percepciones y cambiando la forma en que los pacientes entienden la cirugía facial.
De acuerdo con el Dr. José Cortés, médico cirujano, el uso de tecnología piezoeléctrica basada en ultrasonido ha permitido realizar intervenciones con mayor precisión sobre la estructura ósea de la nariz, reduciendo el impacto sobre tejidos cercanos y favoreciendo una recuperación más controlada.
«A diferencia de técnicas tradicionales que requieren instrumentos manuales para trabajar el hueso, la rinoplastia ultrasónica permite esculpir con un nivel de precisión mayor, respetando tejidos cercanos y favoreciendo una recuperación más controlada», explica el especialista.
Esta técnica utiliza vibraciones ultrasónicas para trabajar únicamente sobre el tejido óseo, permitiendo remodelaciones más precisas y disminuyendo el trauma sobre vasos sanguíneos y tejidos blandos. Como resultado, algunos pacientes experimentan menor inflamación y una evolución postoperatoria más predecible frente a métodos convencionales.
Para el Dr. Cortés, esta evolución responde también a un cambio en las expectativas del paciente actual.
«Hoy las personas ya no buscan transformaciones radicales; buscan resultados armónicos, funcionales y que respeten su identidad facial».
Además del componente estético, existe una valoración creciente por procedimientos que contemplen aspectos funcionales como la respiración y el equilibrio estructural de la nariz. En ese sentido, el objetivo ya no se limita únicamente a modificar la apariencia, sino a buscar resultados que integren forma y función.
En un contexto donde la naturalidad se ha convertido en una de las principales tendencias dentro de la cirugía estética, la incorporación de herramientas de alta precisión continúa redefiniendo la experiencia quirúrgica y las expectativas sobre los resultados.