México avanza hacia el expediente clínico interoperable; abre nuevas ventanas de eficiencia para hospitales

La OCDE estima que hasta 20% del gasto sanitario se pierde por ineficiencias; conectar datos clínicos y administrativos puede ayudar a reducirlas, sugiere EMA Salud
La integración digital del sistema de salud mexicano entró en una nueva etapa.
La interoperabilidad entre sistemas para la salud aparece entre las prioridades oficiales para los próximos años. La Ley General de Salud incorpora por primera vez, a partir de enero del presente año, las estrategias de Salud Digital como obligatorias. El Programa Sectorial de Salud 2025-2030 reconoce que los sistemas de información del sector todavía presentan fragmentación y heterogeneidad, lo que dificulta el intercambio de datos, afecta la toma de decisiones y mantiene dispersos los registros clínicos de los pacientes. El mismo documento plantea avanzar hacia un expediente clínico electrónico unificado para 2030, al menos en el sector público.
En este sentido, la interoperabilidad entre expedientes médicos es un primer paso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las tecnologías de información en los hospitales también se relacionan con la gestión interna, incluidos control de inventarios, compras, presupuestos, contabilidad, recursos humanos, etc. A partir de ese planteamiento, una vía de mejora para hospitales y clínicas es conectar la información clínica con sistemas administrativos y financieros, para conocer mejor los recursos que requiere cada servicio y generar eficiencias.
Carlos Héctor Vera Camacho, director general de EMA Salud, considera que esa integración será determinante para mejorar la operación y finanzas de las unidades médicas; sobre todo en un contexto de gran presión económica para los servicios de salud.
«Los hospitales ya están dando el paso más difícil: digitalizar el expediente clínico. Lo que sigue es conectar la información con la administración de recursos para la producción de servicios de salud, evitando así duplicidades, pérdidas y/o desperdicios; lo que se traduce en ahorros significativos», señala.
Y es que el precio de esa desconexión es considerable; la OCDE calcula que los países pueden perder hasta 20% de su gasto sanitario por ineficiencias administrativas.
La empresa mexicana desarrolla plataformas modulares que vinculan herramientas de información hospitalaria con sistemas de gestión de recursos. De acuerdo con información de la propia compañía, su ecosistema tecnológico administra más de 2.3 millones de expedientes activos y opera en más de 800 unidades de salud del país.
Su sistema cuenta además con certificación vigente bajo la NOM-024-SSA3-2012, válida para el sector público y privado; credencial de cumplimiento obligatorio para las unidades de salud y proveedores de tecnología, con el fin de garantizar la seguridad de la información y el intercambio de datos.
La transformación digital del sistema mexicano entra así en una fase distinta. El expediente electrónico permite ordenar y compartir la historia clínica. La interoperabilidad que ahora impulsan las instituciones busca que esa información acompañe al paciente entre unidades. Sin embargo, para los hospitales, queda además otra conexión pendiente, la que une la atención médica con los recursos utilizados para sostenerla.